Sobre cómo acercarnos a la arquitectura desde la empatía

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Ana Mombiedro para Archiimpact.

2016-01-31-Architecture-and-Empathy
Architecture and Empathy

Llevamos poco más de un mes de este 2016 y podemos adelantar que empatía será una de las palabras que más escucharemos los próximos meses. Esta palabra es enarbolada en gran parte  de las publicaciones que están en la actual vanguardia de la neuro-aquitectura, como es el caso de Architecture of Empathy (libro de la Tapio Wirkkala-Rut Bryk Foundation) donde profesionales del campo como Juhani Pallasmaa, Harry F. Mallgrave o Vittorio Gallese comparten sus investigaciones sobre este campo.

Fuera del ámbito intelectual, la palabra empatía se utiliza a discreción para referirnos a sentir las emociones del otro. Sin embargo, y es por eso que lo comparto hoy con vosotros, el término empatía tiene detrás una historia bastante compleja y que ha desencadenado varios malos entendidos.

Theodor Lipps (1851 – 1914)

El término en sí proviene de una parca traducción de la palabra alemana Einfühlung, inicialmente sugerida por el filólogo y psicólogo alemán Theodor Lipps, como parte del título de una de sus obras. En esta obra, el autor se refiere con Einfühlung a algo que va más allá de sentir algo ajeno como propio, teniendo un fuerte componente de personificación (otra torpe traducción del inglés embodiment).

Si curioseamos en la palabra que el filósofo creó; Einfühlung, vemos que está compuesta por el verbo fühlen (sentir) y por el prefijo ein (dentro). Podemos señalar que fühlen se refiere a un “sentir dentro” (ya que hace referencia a Fühler las antenas de los insectos, órganos sensoriales por excelencia, de ahí su connotación sensorial).

Para aclarar el significado me remito a la información que Gabriel Sofía da en su libro “las acrobacias del espectador”, cuando cuenta que la pareja de investigadores Alain Berthoz y Gérard Jorland tienen una interpretación particular de este término aclarando:

“Ese “dentro” no se refiere al hecho de sentir “en el interior” de nosotros mismos o “en el interior del otro”, sino que, según ellos, hace referencia a “sentir (desde) dentro” en cuanto que estamos inmersos en el evento, absorbidos por el ambiente…”

De esta manera, con esta depurada acepción de empatía, cabe ponerse a pensar sobre una perspectiva mucho más compleja que el “sentir las emociones de los otros”, pues en el proceso empático entran en juego todos los factores que modelan la comunicación preceptiva a distintos niveles cognitivos. A diferencia de cómo nos acercamos a la acepción “sencilla” de empatía, con esta nueva acepción tenemos que tener en cuenta más factores como determinantes del mecanismo perceptivo.

84341132-kandiscky-punto-y-linea-sobre-el-plano-140221161644-phpapp02-thumbnail-4Este proceso de interacción dinámico entre el lenguaje y las acciones que realizamos, requiere utilizar realidades más cercanas a las de Schrödinger que a las de Aristóteles o Euclides, ya que para comprender la empatía como algo personificado necesitamos no descartar ninguna dimensión de la percepción. En cambio, debemos trabajar la capacidad de verlas todas como parte de un conjunto.

Poder acercarse a la arquitectura desde la empatía implica masterizar la capacidad de salirse de las dimensiones tradicionales (del punto y línea sobre el plano por las que tanto abogaba el gran Kandinsky) y darse la mano con nuestros compañeros neurocientíficos, quienes tienen ese gran don del acercamiento multidimensional (y lo que es mejor, los instrumentos para materializarlo).

Parece que no nos queda otra opción que sacar uno de nuestros pies del estricto mundo de la geometría, y meterlo en el universo de las neuronas, para que, empapándonos de ambas cosas a la vez, podamos descifrar esta macro-estructura del mundo que comparten.

Ana Mombiedro para Archiimpact.

 

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English version

Hints to approaching architecture with empathy

Ana Mombiedro for Archiimpact.

2016-01-31-Architecture-and-Empathy
Architecture and Empathy

It seems easy to predict that empathy is going to be one of the trend words of 2016 due to the amount of publications that use this word as their main topic. We are talking about the publications leading the avant-garde of the so-called neuro-architecture such as Architecture of Empathy, by the Tapio Wirkkala-Rut Bruk Foundation, where people like Juhani Pallasmaa, Harry F. Mallgrave or Vittorio Gallese, share their research in this field.

Outside of all intellectual boundaries, the word empathy has been broadly implemented as a way to say that one person can feel someone else’s feelings. Although, what provokes my interest in sharing my concerns is that the word empathy has a complex underpinning and this is the reason for many misunderstandings.

TLipps
Theodor Lipps (1851 – 1914)

In fact, the word empathy comes from a German word that psychologist and philosopher Theodor Lipps made up for one of his novels. In his book, the author refers to Einfühlung as a specific way of sensing the other person’s feelings, through emotional embodiment.

Going deeper in the world itself, Einfühlung, we note that it is formed with the prefix ein (in), and the verb fühlen (feel), which relates to the word Fühler, which refers to an insect’s antennas (the most relevant sensory organs).

As the author Gabriel Sofia paraphrases in his book “The acrobatics of the spectator”, the researchers, Alain Berthoz and Gérard Jorland have a particular interpretation of this term. They state:

“That “in” is note referring to feeling “in the inside” of ourselves, but “from the inside of the other person”, this term makes a clear reference of “feeling from the other’s inside” as long as we are embodied with our surrounding, with the atmosphere…”

Under this improved meaning of empathy, it seems reasonable to develop a new way of approaching architectural design. This process models perceptual mechanisms on several cognitive levels yielding an uncovering of overlapping perspectives that were previously understood as individual.

84341132-kandiscky-punto-y-linea-sobre-el-plano-140221161644-phpapp02-thumbnail-4The interplay between the language and actions we perform requires the use of realities closer to Schrödinger’s theories than the ones purposed by Aristotle or Euclid. Because we understand empathy as something embodied, we can’t get rid of any perceptual dimensions, instead, we must make an effort to work with all of them simultaneously.

Being able to approach architecture with empathy implies mastering the ability of leaving the traditional dimensions (as Kandinsky shares in his book Point and Line to Plane) and cooperating with our neuroscience colleagues, who have the ability to approach these problems multidimensionally (and, what is even more interesting, the tools to make it a reality)

It looks as if our only option is to step slightly aside from the strict field of geometry and get acquainted with the basic neurological functions of the brain. Bringing them together will help us unscramble this macro-structure that they simultaneously form.

Ana Mombiedro for Archiimpact.

 

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