Debate

Arquitecto: porqué debería interesarte el funcionamiento del ser humano

¿Cuál es la relación entre la arquitectura y los seres humanos? ¿Podemos verdaderamente entender cómo los entornos construidos impactan en las personas que los utilizan?

Los arquitectos y los movimientos arquitectónicos creen en el poder de los entornos para soportar ideas sociales, significados colectivos y necesidades espirituales, físicas o mentales de las personas. Sin embargo, no existe en los procesos de diseño y teoría de la arquitectura un método para guiar claramente el alcance de estos objetivos. Y si nos fijamos en cuán a menudo las personas sienten insatisfacción hacia sus hábitats, sus lugares de trabajo y sus ciudades; después de siglos de historia de la arquitectura, nos parece que hay algo del ser humano que todavía no hemos comprendido o que hemos olvidado.

La dimensión mental y existencial de las personas ha sido suprimida de la práctica arquitectónica, que lleva el énfasis en la complejidad de la negociación y construcción de los edificios. Encontramos que en la arquitectura de hoy falta comprensión de quienes somos como individuos y de cuáles son nuestras necesidades y deseos. Y creemos que es por ésta misma falta que los entornos fracasan en construir afecciones con las personas, actuar desde la empatía, la creación de significado y la contribución efectiva a nuestras necesidades mentales y sentimentales. Deseamos un cambio de paradigma en la arquitectura que centre de nuevo el arte de construir entornos en la experiencia y actividad humana. Y para la comprensión del impacto del entorno sobre las personas, creemos que las humanidades y las ciencias tengan algo que enseñarnos.

En las últimas décadas hemos aprendido más del funcionamiento biológico del ser humano que en toda la historia de la humanidad. Las implicaciones de descubrimientos sobre el cerebro, la genética y la bioquímica han trascendido la ciencia y afectado a las humanidades y las tecnologías. Nuevos campos inter-disciplinares como la psicología ambiental, la neuroestética, la sociología espacial o la neurofisiología han revalorizado técnicas antiguas cómo el Feng Shui y la geobiología, haciendo más palpable la comprensión de las cosas que alteran nuestras capacidades de pensar, sentir y comportarnos, y de cómo pueden ser usadas en la construcción de nuestros entornos.

Por supuesto, las ciencias no pueden convertirse en una teoría para la arquitectura, ni nos van a decir el color o la forma que deben tener nuestros espacios. Más bien nos enseñarán cómo son las personas para las que estamos diseñando. Y cuál es el rol de la arquitectura en la construcción de quienes somos. Comprenderlo ¿nos hará diseñar de una manera distinta? Nosotros creemos que sí, y que además contribuirá a elevar el status de la profesión del arquitecto, mostrando la importancia de su contribución al bienestar humano. Como anticipaba Alvar Aalto “produciremos entornos construidos más humanos extendiendo nuestra definición de Racionalismo […] cubriendo incluso el campo psicofisiológico”.

Éste nos parece el modo justo de proceder, y creemos firmemente que el futuro pasa por aunar las ciencias, las humanidades y las técnicas en un conocimiento unificado. Archiimpact es para nosotros una doble pregunta, de cómo el entorno impacta en el hombre y de cómo el conocimiento del ser humano impactará en el arte de construir entornos.

 

¿Quieres recibir los nuevos posts que publiquemos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *